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Una sola Madre, una sola familia

Quiénes somos

Un movimiento mariano de inspiración divina.

Fundado en abril de 2020, con miembros en treinta y dos países, para unir a todos los hijos de Dios — especialmente a las sociedades marianas — bajo una sola Madre.

Mary’s Armor: la Virgen con un manto azul, el Sagrado Corazón en el pecho, sosteniendo un escudo con una cruz, un rosario y el escapulario marrón — su manto se abre sobre una gran multitud a la que cobija.
La imagen del movimiento: el escudo lleva la cruz, el rosario y el escapulario marrón; el manto se convierte en el pueblo que cobija.

Nuestra historia

Mary’s Armor es un movimiento mariano inspirado en el mensaje que Nuestra Santísima Madre dio a CelinaMary Okpaleke como Nuestra Señora de Mary’s Armor — Nuestra Unificadora, Esperanza y Protección. Nació en abril de 2020 y, por la gracia de Dios y con la ayuda de la Santísima Virgen María, hoy tiene miembros en treinta y dos países.

Mary’s Armor existe para unir a todos los hijos de Dios, especialmente a las sociedades marianas. Nuestra Señora de Fátima vino a los tres pastorcitos para advertir al mundo de los disturbios que vendrían. Mary’s Armor está aquí para recordar ese mensaje y ayudar a las personas a prepararse para el caos del mundo actual y para lo que ha de venir.

Nuestra fundadora

CelinaMary Okpaleke

CelinaMary Okpaleke, con un velo de encaje blanco, sosteniendo la imagen de Nuestra Señora de Mary’s Armor con su escudo, dentro de una basílica.
CelinaMary Okpaleke, fundadora de Mary’s Armor, con la imagen de Nuestra Señora de Mary’s Armor.

CelinaMary Okpaleke nació en Nigeria y fue criada por padres paganos que más tarde se convirtieron a la fe católica; su profunda devoción a nuestra Madre María marcó mucho su vida. Llegó a los Estados Unidos en 1980 para reunirse con su esposo, y juntos criaron a siete hijos. Obtuvo una licenciatura (Bachelor of Science) en Tecnología Médica en la Tennessee State University y el Meharry Medical College, y después una segunda licenciatura en Medicina en la Universidad de Florida, en Gainesville.

Durante años de trabajo en su especialidad y al frente de su propio negocio, se mantuvo centrada en su familia y su carrera. En 2015 tuvo un encuentro místico con la Virgen María y su Hijo Jesucristo que cambió su vida. Fue llamada a una misión especial: la conversión de las almas a Cristo y la promoción de la consagración a Jesucristo por medio del Inmaculado Corazón de María.

Para llevar a cabo esta misión, volvió a estudiar en 2016 en el Instituto de Ministerio Pastoral Laical de nuestra diócesis, un programa de cuatro años, y obtuvo un certificado en Ministerio de Liderazgo Pastoral Laical. Su anhelo es ayudar a las personas no solo a consagrarse, sino a vivir la vida que sigue a la consagración: una vida de santidad, para la salvación al final.

En 2020 tuvo otro encuentro con Nuestra Santísima Madre y nuestro Señor Jesucristo, que la llamaron a fundar un movimiento mariano, Mary’s Armor, a través de Nuestra Señora de Mary’s Armor — Nuestra Unificadora, Esperanza y Protección —, por medio de quien Nuestra Santísima Madre unirá nuestro mundo, punto a punto: una sola Madre, una sola familia.

Visión

Dar a conocer y promover la consagración a Jesús por medio del Inmaculado Corazón de María — en todo el mundo.

Lo hacemos mediante preparaciones para la consagración, escuelas marianas, conferencias y otros proyectos especiales que fortalecen a hombres y mujeres ya consagrados. Como católicos, muchos conocemos a la Virgen María de nombre, pero no la conocemos de verdad; este ministerio ayuda a las personas a crecer en la fe desarrollando una relación más fuerte con Jesús gracias a un mejor conocimiento de la Santísima Madre.

Misión

Cumplir el mensaje de Fátima.

La misión de Mary’s Armor es cumplir el mensaje de Fátima mediante la consagración a Jesús por medio del Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María, fortalecer la devoción de los primeros sábados y preparar a sus miembros en todo el mundo para su camino espiritual hacia la vida eterna.

Nuestra Señora de Mary’s Armor

Nuestra Unificadora, Esperanza y Protección

Unificadora

Una sola Madre para todos

Nuestra Santísima Madre es una sola Madre para todos sus hijos. Mary’s Armor trabaja para romper las cadenas de la división entre ellos, sobre todo entre las sociedades marianas, para que oren con una sola voz y sean uno en el Cuerpo de Cristo.

“Yo soy la unificadora, y nada me detendrá.”

Esperanza

No todo está perdido

Muchos están perdiendo la esperanza por lo que ven a su alrededor. Mary’s Armor está aquí para devolver la esperanza a los hijos de Dios, fortalecerlos y prepararlos para la vida eterna por medio del Inmaculado Corazón de María.

“Hay esperanza y luz al final del túnel.”

Protección

Bajo su manto

Con su Manto de Protección, la Virgen protege a sus hijos del maligno, les asegura la misericordia de Dios e intercede por ellos como Madre.

“Como Madre guerrera, vine a dar a los hijos de Dios la certeza de la misericordia de Dios.”

Citas del mensaje de Nuestra Señora de Mary’s Armor a CelinaMary Okpaleke.

Cuatro compromisos

Primero

Formar a los consagrados

Ayudar a quienes se han consagrado a crecer espiritualmente y a acercarse más a Jesús por medio de la Santísima Virgen María.

Segundo

Llevar el retiro a todas partes

Dar a conocer continuamente la consagración y ofrecer retiros de consagración de 33 días en todo el mundo, en nuestra plataforma en línea y en encuentros en diócesis y parroquias.

Tercero

Enseñar la vida que sigue

Formación continua para vivir una vida de santidad después de la consagración, aplicando las virtudes de la Santísima Madre en la vida diaria: en casa, en el trabajo y en todas partes.

Cuarto

Construir la unidad mariana

Reunir a las sociedades marianas para orar con una sola voz, y ser el fundamento del que nacen conferencias marianas en las diócesis y en todo el mundo.

Nuestra espiritualidad

La vida después de la consagración

La consagración a Jesús por medio del Inmaculado Corazón de María, vivida cada día, es la clave de la salvación eterna. Estas son las prácticas del movimiento.

Ser toda suya

La entrega total a la voluntad de Dios por medio de María: ser suyos e invocar su nombre en cada actividad, sabiendo que ella está siempre con nosotros.

Oraciones diarias y semanales

Renovar nuestra consagración cada día y orar juntos cada semana, con pautas y oraciones diarias para el camino de la santidad.

Rosario, ayuno y penitencia

El mensaje de la Virgen en Fátima: oración, ayuno y penitencia en reparación por nuestros pecados y los pecados del mundo, y por la conversión de las almas.

La devoción de los primeros sábados

Vivida cada mes en comunidad, porque nadie puede recorrer solo este camino de fe.

El Santísimo Sacramento

Tiempo de silencio con Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento: cuanto más, mejor, a diario si es posible.

La Palabra de Dios

Leer la Escritura de forma contemplativa cada día, en la Lectio Divina y la meditación.

El escapulario marrón

Llevado siempre, como recordatorio constante de nuestra consagración, de la presencia de María y de sus promesas.

Renovación anual de la consagración

Los miembros renuevan su consagración una vez al año.

Conferencia internacional anual

Una vez al año, el movimiento se reúne en su conferencia internacional.

Encuéntranos

Dónde estamos

Mary’s Armor International tiene su sede en Tampa, Florida, y cuenta con miembros en treinta y dos países.